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Viernes 1 de octubre del 2021

Columna «Punto y Coma» de Julián Andreu para #NoNosQuedaOtra por #la990. Políticas y medidas de gobierno dentro del Frente de Todos.

Escuchá la columna completa:

Alberto Fernández y Cristina Kirchner anuncian medidas de gobierno.

Punto: Ahora no es solo con guita en los bolsillos, es además con un pragmatismo político que el gobierno mostró, poco, durante estos dos años.

Coma: Desde estos micrófonos y durante este último año, remarcamos que este modelo, por la pandemia y por la post pandemia, se tenía que mover con dos patas, la sanitaria y la económica; algo anduvo mal en este caminar bípedo.

Podemos decir que la cuestión sanitaria se trabajó bien, pero podemos decir también que se la comunicó mal. Las grandes mayorías que se expresaron hace unas semanas en la urnas dejaron muy en claro que, o el factor vacunación quedó muy lejos para emitir su voto o para no emitirlo, si consideremos que muchos de los votantes que le dieron apoyo al Frente de Todos no fueron a sufragar el 12 de septiembre. También podemos analizar que desde lo económico, justamente esas mayorías, en general con trabajos informales o desocupados (incluso pondría en ese paquete a pequeños monotributistas o cuentapropistas) sintieron mucho más el abandono del Estado, visto más desde su bolsillo que desde su brazo, si hablamos de vacunación.

Desde agosto del año pasado llegó a estos sectores muy poca ayuda del gobierno. La lapicera de Guzmán se afiló mas. No voy a caer en la fácil de decir ajuste; se entiende que desde su mirada no se podía seguir con una emisión como la del 2020 de casi 2 billones, pero ahí es donde tiene que aparecer la política, creo que ausente con aviso.

Las elecciones PASO fueron una bisagra. Es más que claro el cambio, tanto en Nación como en la Provincia. En ambas, el bisturí de Cristina incorporó territorialidad, una palabrita de moda en las gestiones, aceptada muy a regañadientes por sus titulares, pero necesaria de cara al 14 de noviembre y obvio al 2023.

Inclusive hay otro un cambio: Alberto caminando en Conurbano y hablando mano a mano con la gente y muy corrido del centro de la escena, la que hoy ocupa Juan Manzur, y en menor medida Aníbal Fernández, como escuderos podríamos decir del presidente y de la gestión. Pero ya no alcanza en esta instancia volcar billetes a la calle. Es necesario y urgente, pero no es lo único, otras variables a mostrar, que quizá rocen la cuestión central que es la económica, pero mucho más la política.

Manzur y Fernández.

A mi criterio, una falencia notoria de estos dos años de gestión, sin olvidarme de la pandemia y sus consecuencias, fue no haber desarrollado una musculatura política fuerte. Esta coalición sigue apoyada solamente sobre la unidad, factor primordial pero también ya no suficiente para, como demostraron las PASO, ganar una elección, ni siquiera para poder mantener un caudal de votos suficientes para empardarla. ¿Objetivo que se podría dar el 14 de noviembre? Por ahora no se ve.

Empiezan a llegar medidas, que son de alto grado de necesidad, pero muy a cuentagotas.

Si específicamente nos plantamos en la provincia: el esquema de Kicillof no funcionó, ni en lo político y muy poco en lo económico; solo un 30% de ejecución de partidas para obras es un nivel paupérrimo para una provincia que necesita una inversión millonaria. Ese círculo cercano al gobernador fue poco efectivo, para no decir que nada efectivo.

El reclamo de muchos intendentes, silenciados allá por el 2019 frente a la victoria, volvió. El desplazamiento de la función ejecutiva les dolió y frente a la derrota, hicieron sonar el escarmiento. Sonido que llegó hasta los mismísimos oídos de Cristina, que metió como ya dijimos el bisturí hasta el hueso. Celebro si la reacción, el movimiento y esa dinámica que empezaron a mostrar las nuevas figuras que llegaron a los Ejecutivos, se analizaron con detalle y estudios sobre la elección, y se le dio más libertad de acción a gobernadores e intendentes.

Por el lado del legislativo, el lunes, Máximo escuchó bastantes reclamos en su reunión con el bloque y se empezó a diseñar la estrategia a futuro, mas allá de la elección que se viene en noviembre.

De la oposición solo hay que esperar movidas destituyentes, es imposible un atisbo de acuerdo en ningún tema, ni siquiera en un protocolo de funcionamiento del Congreso.

Además se necesita la mística que se mostró frente a cada una de las adversidades y derrotas, como dijo alguna vez Néstor, mirada al frente, política a discreción y para el 2023, retomar el “a paso de vencedores”.