17 de octubre, sí

Viernes 15 de octubre del 2021

Columna «Punto y Coma» con Julián Andreu en #NoNosQuedaOtra por #la990. Movilización del 17 de octubre: la militancia decide volver a la calle, implicancias en la campaña, y las medidas tomadas para intentar acortar la brecha con la oposición en las elecciones de noviembre.

Escuchá la columna completa:

Habrá 17 de octubre.

Punto: Al final este domingo 17 de octubre habrá movilización.

Coma: Nunca tuve un punto tan contundente. Es justo y necesario volver a movilizar, retomar una mística que no se cuánto voto suma, pero sí le aporta el alma, el sentimiento, y da carnadura a un gobierno popular.

No es tangible medir si a la oposición le aportó votos su continua movilización en pandemia, mientras nosotros veíamos por televisión como ésta derecha, que hoy ocupa gran espacio en el escenario político, mostraba los dientes en la calle contra el gobierno de Alberto y sobre todo contra Cristina. Los que estamos del otro lado de la grieta, solo éramos espectadores pasivos.

Insisto, no sé si esas movilizaciones le aportaron caudal electoral, si los mantuvo en una cohesión mas o menos homogénea, con idas y venidas, pero llegaron a las elecciones con una coalición, a veces sujetada con alfileres, pero unida al fin.

Ustedes me dirán con razón “había pandemia” o “había que cuidarse”, y es verdad, pero no todos fueron tan obedientes, huelgan las palabras.

Hace dos semanas expresé en estos mismos micrófonos que ya no alcanzaba con esas dos patas: la económica y la sanitaria, que también dijimos, que o funcionaron bien y se comunicaron las medidas de protección mal o no funcionaron del todo como se esperaba; al resultado de la elección me remito.

El gobierno, tanto nacional como provincial, también entendió que debía de haber casi apertura total, después de las elecciones PASO dispusieron medidas que van en esa dirección. Durante esta semana hubo idas y venidas continuas sobre si movilizar sí o movilizar no. Si era el 17 o el 18 con la CGT. Pero un factor fundamental, la militancia, empezó a desbordar los límites y dejó un poco de ser tan obediente. Se moviliza el 17 y punto.

Pero claro, el nuevo asesor de la campaña, el catalán Antoni Gutiérrez – Rubí, un conocido de la casa, fue quién en 2017 no solo le propuso a Cristina correrse del sello PJ, sino, y lo mas significativo, llevó a la desperonización de esa campaña, para algunos una medida acertada. Desde mi perspectiva todo lo contrario, muy desacertada, al punto que el cierre se hizo en la cancha de Racing el 16 de octubre, con toda la mística peronista que debió haber tenido y no tuvo.

Me permito dudar de este catalán y su efectividad. Además, entiendo que después de la derrota se volvió a un intento de llenar de peronismo la gestión, por lo menos sería de mínima una contradicción. Ojalá, como le pasa muchas veces a este analista, se equivoque y el 14 de noviembre se pueda, no digo revertir, pero terminar un cabeza a cabeza con una oposición que hoy vemos lanzada y desbocada.

En Juntos por el Cambio no todo son risas, ya que para adentro siguen los tironeos, sobre todo y como desde el 2015, con los radicales que sienten que siguen siendo solo una dama o un caballero de compañía, para no machirulearla, donde solo acompaña y las decisiones siempre se toman en otro lado, pero siempre justo donde no están ellos.

En el comité de campaña de este conglomerado opositor, empiezan a ver como preocupación dos cosas: un mayor caudal de votos para el 14 de noviembre, y sobre todo, de sectores que acompañan históricamente al peronismo, hablando de la provincia de Buenos Aires, y una segunda situación que los preocupa, una constante llegada de plata a los bolsillos de las mayorías y que Juntos por el Cambio no ve forma de contrarrestar, solo lo hace con denuncias, que en definitiva son una verba mediática sin mucho eco.

El tránsito a las elecciones generales ya está en pleno desarrollo y el gobierno empieza a despabilarse. Esperemos que éste 17 de octubre, con una gran movilización como se espera, termine por mostrar que hay algo que un gobierno popular no puede abandonar: la mística de la calle.