Lisandro Aristimuño: «Criptograma», un disco hipnótico

Sábado 16 de octubre del 2021

Escribe: Gabriel De Milo

En 2020 Lisandro Aristimuño lanzó Criptograma. El disco número 10 de Aristimuño le hace honor a todo lo que representa el 10 para los argentinos, y nos entrega su mejor versión, esa que nos encandiló cuando irrumpió con toda su frescura y poesía en la escena musical porteña allá a comienzos de siglo. Como toda gran obra, ésta tiene varios puntos de anclaje en donde sostenerse, pero el más importante es sin duda el poder volcar todas sus influencias y dejarlas ser. Para esto tuvo que suceder algo fundamental, el artista rionegrino en 2020 armó su propio estudio y esto, junto al tiempo que el aislamiento por la pandemia de Covid-19 significó, hicieron que la música sea la compañera ideal y el artífice de este exorcismo musical.

Lisandro Aristimuño, Criptograma

Volvió, se podría decir, ¿pero de dónde? ¿a dónde se había ido?, a ningún lado y a todos a la vez. Aristimuño es un melómano, así lo muestra y lo comparte en sus redes en donde se lo puede ver subiendo imágenes o historias de los vinilos que va escuchando y compartiendo con sus seguidores, vinilos que van desde Spinetta a The Cure, pasando por Chris Cornell o Sigur Ross. También se puede uno topar con Bowie, Cerati, Tricky, The Beatles, Masive Attack, Bjork, Fito Paez, Paul McCartney, y una extensa lista que le da sentido a la propia esencia de Aristimuño.

Hace poco en una entrevista se confesó como un gran fanático de Radiohead y eso se ve reflejado en Criptograma desde su inicio con canciones como “Levitar”, “Cosas del Amor” y “Loop”. Indefectiblemente el álbum está atravesado por toda la música que forma parte de su vida y eso lo hace un disco íntimo, iniciático y confesional. El “criptograma”, es un fragmento de mensaje cifrado, y cuyo mensaje es ininteligible hasta que es descifrado, nunca mejor elegido el nombre para el disco, ya que hay un nuevo Aristimuño aquí en estas diez canciones, que se anima a jugar con sonidos digitales, loops y sintetizadores, pero sin dejar de lado los instrumentos acústicos que son casi su marca registrada.

Lisandro Aristimuño

Dentro del “Criptograma” nos deja tres canciones que contienen el número 1, «Sombra 1”, “Señal 1” y “Baguala 1”, ¿será esta una señal para decifrar el criptograma? Sin dudas lo es ya que el numero 1 es significado de independencia, originalidad, coraje y determinación. Pereciera que vamos llegando a descifrar el enigma, con invitados como Lito Vitale en “Hoy no fue ayer” y Wos en “Comen”, la versatilidad también forma parte de este álbum que se disfruta de una sola escucha de corrido y se repite una y otra vez como un loop que abraza y acompaña.

Pocas cosas son tan valorables en un artista como cuando a través de su obra se deja ver, se muestra y se comparte, por esta razón seguramente este no es un disco más en su carrera, por el contrario, no hay dudas de que este es un disco bisagra en la misma y abre un camino que si bien tiene un trayecto recorrido, nos muestra que hacia donde nos lleva es aún mejor, entonces el Criptograma ya no es un punto a descifrar, sino más bien la certeza de un punto de partida hacia una nueva búsqueda.

Lisandro Aristimuño

Con las nuevas liberaciones, al fin, vamos a poder disfrutar de este gran disco en vivo, si bien ya ha realizado algunas presentaciones a comienzo de año, Aristimuño tiene una gran cantidad de shows por delante. Las próximas fechas confirmadas son:

7 de Diciembre – Rosario (Teatro el Círculo)

11 de Diciembre – C.A.B.A. (C.C. Konex)

Seguramente las presentaciones se van a ir sumando al calendario, tendremos que estar atentos a sus redes para conocer lugares y fechas, no hay dudas, un gran show nos estará esperando.