«La ley de Etiquetado es derecho a la información, no sabemos qué comemos»

Jueves 14 de octubre del 2021

Miryam «Kita» Kurganoff de Gorbán, licenciada en Nutrición, impulsora de la creación de la red de Cátedras de Soberanía Alimentaria (CALISA), doctora honoris causa de la universidad de Rosario y UBA, y experta en soberanía alimentaria, en #NoNosQuedaOtra por #la990. Etiquetado frontal, el precio de los alimentos, el acceso a la tierra en nuestro país, la concentración, Vicentín, y la alimentación regida por el lucro como obstáculo a la soberanía alimentaria.

Escuchá la entrevista completa:

«Kita» Gorbán.

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“Va mucho más allá del etiquetado frontal. En el proyecto de ley, la parte del etiquetado frontal es una parte sobre el sistema de advertencia, tal cual como se aprobó en Chile y en Uruguay. Es decir, estamos señalando cuáles son los nutrientes críticos, sobre todo los que consideramos que tiene vinculación con las enfermedades crónicas no transmisibles. De lo que se trata es de que además de que esta ley avance en los entornos saludables, avance también, en el concepto de alimentación y de recomendación de alimentación saludable. Es mucho más amplia y entra a cuestionar el sistema de alimentación que estamos atravesando”.

Así se vería el etiquetado frontal en los productos. En nuestro país, las industrias alimenticias ponen trabas para que se apruebe la ley.

“Tenemos dos o tres problemas centrales en este país: uno el acceso a la tierra de los verdaderos productores de alimentos, es decir, mientras la tierra siga siendo un bien de lucro y concentrada en pocas manos, no va a dar lugar a la producción de alimentos que nuestra población necesita. Si está regida por el mercado, por el lucro, y con miras a la exportación y no al mercado externo. La segunda cuestión que tenemos que tener en cuenta es el precio de los alimentos. El tema de la inflación es un problema en el que los gobiernos pasan y el problema queda. No hay la decisión política fuerte para meter la mano en los bolsillos de los grandes concentradores, porque lo nuestro es una concentración monopólica y trasnacionalizada de los alimentos de nuestro país. Una sola empresa fija el precio de la azúcar, y encima es genocida, Ledesma. Molinos maneja todo lo que es harinas y fideos. Las negociaciones sobre la carne van y vienen, pero el precio de la carne es ridículo. Mientras el acceso a los alimentos de parte de los sectores más vulnerables de la población esté restringido por los precios elevados, estamos violando el derecho a la alimentación».

Agroecología familiar en la provincia de Misiones.

“El tema de la ley de etiquetado es el derecho a la información. No sabemos qué comemos. Tenemos todas las situaciones. No solamente no advertimos en el caso de nutrientes críticos sino, incluso, hay un fraude alimentario. Decimos que comemos miel pura de abeja y comemos jarabe de glucosa. De esto se trata. Estamos violando el derecho a la información. con estas tres aptas de esta mesa, yo diría que violamos el derecho a la información, y es el Estado el responsable de garantizarlo para todos”.

«Estamos violando el derecho a la información»

«Vicentín es el ejemplo, es una de las grandes concentradoras de granos y harina. Imagínense si teníamos el poder de información y seguridad alimentaria. No se animaron. Ya vemos todos los días una o que otra estafa de Vicentín o manipulación en el tema de los precios. Podría servir de información clave para saber lo que hay que hacer, y para allanarnos el camino de la soberanía alimentaria de verdad. Es muy buena señal la creación de la Dirección Nacional de Agroecología, pero la hizo el ministro anterior, los antecedentes de este nuevo ministro no dicen lo mismo”.