El día después del incendio

Sábado 20 de noviembre del 2021

Escribe:Bernardita Castearena

“La decisión política del Ministerio es iniciar un plan de acciones para la reconstrucción de la empresa y garantizar los empleos”, expresó en conferencia de prensa el Director Nacional de Lechería, Arturo Videla. El funcionario aterrizó en el Aeroclub de Nueve de Julio, Provincia de Buenos Aires, para recorrer las instalaciones de Lácteos Aurora: una empresa láctea que cuenta con más de cien empleados y que el día 17 de noviembre sufrió una destrucción total por incendio.

Veinticuatro horas antes de la visita, los operarios de la fábrica trabajaban como cualquier otro día cuando escucharon la alarma de incendio y pusieron en práctica el protocolo de evacuación. Unos minutos más tarde, la planta -que fue inaugurada en el año 2009 y cuenta con un moderno sistema de tratado de efluentes para el cuidado del medio ambiente- era una sola llama que los bomberos no podían apagar. Según el informe oficial de los Bomberos Voluntarios de Nueve de Julio, se estima que la pérdida fue de un 80% del total de la planta, que va desde estructuras y maquinarias, hasta los productos de las cuatro marcas que comercializa la fábrica que eran almacenadas para ser vendidas en los próximos días. 

A las pérdidas materiales se les suma el desconsuelo de las más de 120 familias que dependen del buen funcionamiento de la empresa, y que vieron cómo el trabajo de los últimos años se iba evaporando con cada llama. La angustia no sólo fue económica, sino también sentimental: a las lágrimas del incendio se le sumaron las ganas de ayudar al cuerpo de bomberos a vaciar el predio para ponerlo en marcha lo antes posible. Se trata de un proyecto familiar que brindó puestos de trabajo formales y condiciones laborales que lograron un gran sentido de pertenencia de los jóvenes y adultos que todos los días se vestían con su uniforme blanco y formaban parte de los procesos de producción de la muzzarella más codiciada en la región.

Lácteos Aurora S.R.L. inició sus actividades a mediados del año 2002 en la ciudad de 9 de Julio con un personal compuesto por tan sólo dos empleados y los dos propietarios. En ese entonces, se comercializaba únicamente leche entera en sachet y estaba destinada principalmente al mercado local de la ciudad. De esa forma de producir, sólo quedó el recuerdo: actualmente la empresa cuenta con cuatro marcas propias que forman parte de las cocinas más famosas de la televisión argentina y de las góndolas de las grandes cadenas de supermercado, a las cuáles resulta casi imposible entrar.

“Es una gran tristeza que suceda esto en una Argentina donde se necesita producir trabajo”, expresó Videla mientras explicaba cuáles son los pasos a seguir por los diferentes niveles del Estado para recuperar la producción de Aurora lo antes posible. En principio, se pondrán a disposición herramientas de la provincia de Buenos Aires para cubrir los salarios de los 120 trabajadores mientras se recupere la funcionalidad de la fábrica. Por otra parte, los dueños coordinarán una reunión con miembros del Ministerio de Trabajo y de Agricultura para diseñar un plan conjunto. 

«Hemos tomado conocimiento del cuadro de situación y vamos a trabajar con mucha fuerza para dar respuesta al entramado lácteo regional», expresó el Sub secretario de lechería. Por su parte, el titular de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (APYMEL), Pablo Villano, sostuvo: «Agradezco al ministro Julián Domínguez que se puso a disposición rápidamente y nos ha manifestado el total respaldo de su cartera frente a esta situación tan difícil que atraviesa la empresa familiar”.

Sólo existe una manera de cuidar la industria y las fuentes de trabajo, y es haciendo lo que hay que hacer.