Es el conurbano, estúpido

Domingo 21 de noviembre del 2021

Escribe: Agustín Ortíz

En enero de este año, una nota de opinión del Diario La Nación firmada por Pablo Sirvén vaticinaba que “este año la madre de todas las batallas será la provincia de Buenos Aires, ese territorio inviable en cuyo africanizado conurbano se deciden electoralmente los destinos de la Patria”. Dentro de dicha caracterización absolutamente discriminatoria, estigmatizante y absolutamente fuera de lugar, se encubría algo de verdad: en la provincia de Buenos se iba a librar la madre de todas las batallas de las elecciones legislativas. Estudios de caso sobre la competencia electoral en Buenos Aires es bastante relevante en la Ciencia Política: «La provincia de Buenos Aires es el distrito que mayor impacto tiene en la competencia política en Argentina a nivel nacional: el 38 por ciento de la población del país habita en el territorio y su electorado representa el 37 por ciento del territorio nacional» (Clerici, Cruz, Goyburu; 2016).

La discriminatoria editorial del periodista Pablo Sirvén.

Las elecciones generales respecto de las PASO de septiembre pasado en la provincia gobernada por Axel Kicillof indican una importante recuperación del Frente de Todos en relación a los comicios celebrados hace dos meses. Lo que parecía una derrota irreversible de la lista encabezada por Victoria Tolosa Paz frente a la encabezada por Diego Santilli se convirtió en un empate técnico en la cual ambas listas reparten la misma cantidad de diputados para cada una a nivel nacional. A nivel provincial, la coalición oficialista logró obtener la mayoría en el Senado bonaerense, algo que hasta el momento significaba un escollo para los intereses del ejecutivo de la provincia. 

La tendencia de la remontada en la provincia de Buenos Aires tiene un principal artífice: el conurbano, aquel territorio que representa una maquinaria indestructible de traccionar votos para el peronismo. Los municipios que aportaron el mayor caudal de votos a nivel provincial corresponden a aquellos que se encuentran gobernados por intendentes del Frente de Todos, una combinación entre los viejos barones del conurbano que aún perduran y se sostienen elección tras elección y también por aquellos municipios peronistas pero con intendencias más ligados al núcleo duro del kirchnerismo y otras vertientes. Estos son: Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Berisso, Ensenada, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, Hurlingham, José C. Paz, Lomas de Zamora, Malvinas Argentinas, Merlo, Moreno, Quilmes y San Martín. Estas victorias en dichos municipios representan a su vez una victoria para el legislativo de las gestiones locales, y en algunos casos reflejan grandes remontadas como por ejemplo la elección en Quilmes, en donde la lista del FDT afín a la intendenta Mayra Mendoza alcanzó el 40%, derrotando a la de Juntos y revirtiendo los resultados de las PASO. Por su parte, La Matanza, categorizada como la cuarta provincia por su extenso territorio y cantidad de población, aportó 342.356 votos a la lista encabezada por Victoria Tolosa Paz y acompañada a nivel municipal por el intendente Fernando Espinoza, subiendo porcentualmente en 3,4 puntos (47,4%) respecto de las PASO (44%) y superando por casi 20 puntos a la lista de Juntos. Otro distrito que también logró imponerse por 20 puntos es José C. Paz, la lista oficialista del municipio gobernado por el intendente Mario Ishii triunfó con un 48% frente al 26% de Juntos. Un territorio en donde jugó fuerte la campaña bonaerense, visitada en varias ocasiones en los últimos meses por Alberto Fernández y el gobernador Axel Kicillof.

Mayra Mendoza celebrando la victoria en Quilmes junto a Cecilia Soler y Máximo Kirchner / Twitter.

Por su parte, en Florencio Varela, Ezeiza, Malvinas Argentinas y Ensenada las listas oficialistas alcanzaron o superaron la barrera de la mitad de los votos municipales. En Florencio Varela, municipio del sur del conurbano gobernado por Andrés Watson, la lista del Frente de Todos logró el 50%, mientras que la lista del FDT en Ensenada, ciudad portuaria ubicada al este de La Plata y gobernada por Mario Secco se impuso ni más ni menos que con el 53% de los votos. Además, en Ezeiza y Malvinas Argentinas también lograron el 50%.

Mario Ishii celebrando la victoria junto a la militancia en José C. Paz.

Por lo tanto, la buena performance peronista en la «madre de todas las batallas» disputada en el conurbano bonaerense, con remontadas incluidas, generó la cantidad de votos suficientes para que el Frente de Todos que a priori se encontraba derrotado logre obtener la misma cantidad de bancas en el Congreso Nacional que la lista de Juntos, que sumado a otras remontadas como en la provincia de Chaco le permiten al oficialismo mantener la mayoría en ambas cámaras. De esta manera, el Congreso Nacional quedaría conformado principalmente por 118 bancas para el bloque del FDT y 116 para el bloque de Juntos y ya que para alcanzar el quórum se requiere de 129 bancas, será tarea para la rosca parlamentaria sumar aliados para lograrlo, sobre todo ganar el apoyo estratégico del interbloque federal. Puede leerse cierta conformidad por esta nueva conformación en el FDT ya que el principal objetivo de Juntos era quedarse con la presidencia de la Cámara de Diputados, desplazando al oficialismo. Y en sentido, fue crucial el resultado en la provincia de Buenos Aires.

En azul los municipios ganados por el FDT y en amarillo los de Juntos. Fuente: CNE

Mientras tanto, la lucha por las bancas en el Senado quedó exenta de la contienda bonaerense ya que no se renovaban senadores y el peronismo perdió el quórum histórico que mantenía desde el retorno a la democracia pero aún conserva mayoría propia. En la Cámara Alta, entonces, el peronismo tendrá 35 bancas a partir de diciembre de las 41 con las que cuenta actualmente, dos menos de lo necesario para alcanzar el quórum. Juntos ganó 5 nuevos senadores y pasará a tener 31 bancas.

 Una vez más, los votos del conurbano fueron cruciales para el resultado final de la elección y vale destacar la importancia de las intendencias peronistas en aquellos municipios donde el Frente de Todos obtuvo mayor cantidad de votos.