«Negociar con el FMI tu macroeconomía es lo peor que te puede pasar»

Martes 23 de noviembre del 2021

Nicolás Zeolla, economista, investigador de la FIDE (Fundación de Investigaciones para el Desarrollo) y del Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación, en #NoNosQuedaOtra por #la990. Lo que se debate actualmente con el FMI; el acuerdo de facilidades extendidas, la herencia macrista, inflación, y la importancia de las políticas públicas del gobierno.

Escuchá la entrevista completa:

Nicolás Zeolla.

“Por lo pronto lo que hay son solo anuncios, no está claro tampoco que lo que vaya al Congreso sea el acuerdo. En principio lo que se anunció la misma tarde/noche en que se conocieron los resultados de la elección es que va a acelerarse el ritmo por el cual Argentina intentaría llegar a un acuerdo con el Fondo. Y en este nuevo ritmo lo que se va a hacer es enviar al Congreso una especie de lineamientos, algo así como una hoja de ruta con grandes proyecciones de lo que, aparentemente, sería el déficit fiscal, lo que aparentemente sería el crecimiento, la emisión monetaria, alguna cosa relacionada con la inflación etc. Que estaría consensuado con el Fondo Monetario. Además, también se dijo que eso iba a discutirse en un marco más amplio que el político del Congreso, como es la mesa de acuerdo económico y social, donde estarían sindicatos y empresarios. Por lo pronto, es como una presentación en público de lo que sería lo que, en concreto, se acordó con el Fondo. Después siguen varias etapas: la más importante tiene que ver con la aprobación de todo esto en el Directorio del Fondo. Imagínense que el FMI es como un Banco, y en el Directorio están los dueños de este Banco que es el Fondo Monetario donde la participación mayoritaria la tiene Estados Unidos. Así que en principio lo que se discutiría en este momento es la parte técnica del acuerdo”.

Giorgeva y Guzmán.

“Eso ya se discutió a principio de año. El Fondo Monetario hizo una declaración oficial en donde dijo que estaba en negociación con Argentina en vista de un acuerdo de facilidades extendidas, que es la forma que tendría este acuerdo, que es un poco más largo que la deuda que tomó Macri, que era a devolver en cuatro años. El acuerdo de facilidades extendidas tiene un plazo más largo, es a devolver hasta diez años. El Fondo se comprometió a negociar en esos términos. Por lo que en ese momento ya se sabía que el plazo más largo no estaba sobre la mesa. Lo que estaba en discusión hasta hace pocas semanas, incluyendo la gira del G20, era el punto de las famosas sobretasas: el nuevo crédito tendría un costo financiero más bajo, que no es un punto menor, tampoco se sabe el monto. Pero, significaría que a lo largo de diez años Argentina podría devolver 8 mil millones de dólares menos en costo financiero. Ese punto también se ha bajado de la mesa. Y lo que se está discutiendo son aspectos, más bien, de la técnica fiscal, de la técnica monetaria y qué profundidad tendría o no el compromiso de administración cambiaria, y lo que este tipo de acuerdo tiene que es una agenda de reforma estructural. Para no ir a lo técnico que a nadie le importa: es la letra chica del acuerdo, los grandes trazos que tenían cierto carácter progresivo se bajaron de la mesa, y se está discutiendo la letra chica de la mesa. De alguna manera, los márgenes que va a tener el gobierno en los próximos dos años para el ejercicio de la política económica, que, según parece, todo esto, aparentemente no está sobre la mesa ni una desregulación cambiaria brusca, ni un sendero de convergencia fiscal; es decir, que el gasto público se reduzca de manera abrupta tampoco. O sea, crecer para poder pagar”.

Lagarde, Macri, y un crédito que violó el propio estatuto del FMI.

“No se sabe. Esto es un acuerdo. Y bueno, se pondrá en papel algún tipo de objetivo. Según como yo lo veo es que, mientras la coyuntura económica no dependa de desembolsos futuros como si pasaba con el gobierno de Macri, que vos tenías toda la macroeconomía atada a si el Fondo ponía 10 mil, 12 mil millones de dólares; esas famosas metas cuantitativas si se lograban o no se lograban; cuándo venía el desembolso del Fondo. Todo el sistema macroeconómico dependía de la guita fresca del Fondo que ingrese. Aparentemente en el nuevo acuerdo eso sería para una segunda o tercera instancia, con unos fondos especiales. De modo que, cumplir o no cumplir, no afecta a la coyuntura económica de manera directa, porque no dependemos de esa guita fresca, en principio, para el funcionamiento cotidiano de la economía argentina. Es un plan, que lo más importante tiene en el fondo el hecho de sacarnos de encima los vencimientos del año que viene que son totalmente impagables, no hay forma de pagar eso. Ese impago que sí o sí se va a tener que hacer, porque no hay manera de hacerlo. Si se hace de manera coordinada con el Fondo o no”.

Martín Guzmán y Alberto Fernández.

Durmiendo con…

“Un poco sí y un poco no. Yo creo que tener al Fondo durmiendo en cualquier gobierno es la peor noticia que te puede pasar. Macri nos dejó lo peor que te puede tocar que es tener que negociar con el FMI tu política macroeconómica, lo peor. Pero estoy seguro que, si a la oposición le tocaba negociar este acuerdo, que dijeron que en cinco minutos lo resolvían, hubiesen aprovechado esto como excusa para implementar una flexibilización laboral, reformar las jubilaciones, estoy seguro que hubieran hecho eso. Ese es el ámbito en el cual nos estamos desenvolviendo. Después hay un montón de otras preguntas que se desprenden: dado el mejor escenario en el que el gobierno llega a un acuerdo y sale todo como lo esperamos, qué pasa el día después de eso, el día 1 después del acuerdo con el Fondo. Qué agenda tiene que tomar el gobierno, cómo se llega a este objetivo de crecimiento que vos decís, de dónde van a salir los dólares que todavía la Argentina necesita. Son discusiones posteriores me parece”.

Aumento de precios y deuda

“Creo que la inflación depende más de la política económica del gobierno y de lo que hagamos nosotros como sociedad, que lo que el Fondo pueda marcar. Obviamente que el FMI no quiere inflación porque primero, tiene una mirada muy ortodoxa respecto de la economía, donde la inflación es una mala noticia. Pero en el mundo entero están teniendo records de inflación, hay un componente de inflación importado. Asique lo de las recetas ortodoxas no sería bueno para nadie y creo que a eso el Fondo lo entiende. Sin embargo, te van a hacer escribir cosas en el acuerdo: como que te comprometes a bajar la inflación, que te comprometes a bajar el déficit, que te comprometes a un montón de cosas, y después bueno, hay que ver cómo se llega en ese momento. No me parece lo más importante, ahora, eso”.