A doce años de la sanción de las PASO

Jueves 2 de diciembre del 2021

Escribe: Agustín Ortíz

El 2 de diciembre se cumplen doce años de la sanción de la ley de reforma electoral que introdujo el mecanismo de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias en el sistema electoral argentino.

La ley 26.571 lleva el nombre de Ley de democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral y supone la eliminación de las internas partidarias bajo la exclusiva elección de los afiliados sino que aporta a la ciudadanía la posibilidad de decidir dentro de la interna en un partido o coalición. Así lo indica el artículo 19: «todas las agrupaciones políticas procederán en forma obligatoria a seleccionar sus candidatos a cargos públicos electivos nacionales y de parlamentarios del Mercosur mediante elecciones primarias, en forma simultánea, en todo el territorio nacional, en un solo acto electivo, con voto secreto y obligatorio, aun en aquellos casos en que se presentare una sola lista.».

CFK celebrando triunfo en las PASO 2011, la primera edición desde la sanción de la ley.

Este mecanismo, entonces, establece que de pasar el umbral del 1,5% de los votos en el distrito a representar, los partidos políticos podrán presentarse a las elecciones generales. A su vez, también definirá cuál será la lista que pase a la elección general de esos partidos, siendo aquella la que obtenga más votos dentro de la interna abierta. Dicho piso de votos necesarios favoreció la creación de frentes, coaliciones y alianzas entre partidos.

El Frente de Izquierda se conformó para las PASO 2011.

Ahora bien, establecida la parte legal de la Ley que introdujo las PASO en el sistema electoral argentino, veamos de qué manera impactó en el sistema político y en la ciudadanía dicha reforma. Existe cierto imaginario colectivo que afirma que las PASO son una gran encuesta innecesaria o un gastadero de fondos públicos que podrían utilizarse en otro ámbito como si invertir en fortalecer la institucionalidad democrática fuera algo banal.

Tan solo con observar lo ocurrido tras las dos últimas PASO en Argentina (2019 y 2021) y la reacción de los oficialismos en ese entonces frente a una derrota en esas primarias, notaremos que este mecanismo es mucho más relevante que lo que tantos críticos creen. El día siguiente a la derrota de Mauricio Macri en las PASO de 2019 significó una de las peores devaluaciones de los últimos tiempos, con una disparada indiscriminada del valor del dólar y la justificación del entonces presidente quien aprovechó a echar culpas al pueblo que no lo votó. «El mundo ve eso como el fin de la Argentina. Los argentinos debemos decidir si vamos al pasado, que nos lleva a lo que pasó hoy», decía el ex presidente en relación al resultado de agosto y de cara a octubre. Posteriormente, se desligó del resultado de los comicios: «La elección no sucedió».

Conferencia de prensa de Mauricio Macri y Miguel Pichetto tras la derrota en las PASO 2019.

Por su parte, la derrota del Frente de Todos en las PASO de septiembre pasado, las cuales alertaron al oficialismo sobre una posibilidad de perder el quórum en el Senado y la presidencia de la Cámara de Diputados en las generales, llevó a una reestructuración del gabinete de Alberto Fernández, una carta de la vicepresidenta Cristina Kirchner con acusaciones a distintos funcionarios y una serie de políticas económicas orientadas a los sectores más desfavorecidos.

Y ahora, la manera en que la introducción de las PASO afectó al sistema político argentino y las preferencias de los votantes. En el artículo de Paula Clerici, Facundo Cruz y Lara Goyburu publicado en la Revista SAAP Vol.10 N°2 (2016), concluyen que «una primaria competitiva afecta negativamente las chances de ganar la elección general». Para ejemplificar, resulta imposible no pensar en las PASO 2015 en la Provincia de Buenos Aires en donde la fórmula para precandidato a gobernador del FPV de Aníbal Fernández y Martín Sabbatella derrotó en la interna a la de Julián Domínguez y Fernando Espinoza. Este resultado luego fue desfavorable para el FPV ya que en la elección general de octubre quien ganó la elección fue María Eugenia Vidal por Cambiemos.

Listas de precandidatos a gobernador de la Provincia de Buenos Aires del FPV en las PASO 2015.

Con el correr de los años, el ejercicio democrático de ir a votar con mayor frecuencia por la introducción de las PASO ha ido encontrando mayor entendimiento de la ciudadanía sobre su funcionamiento y mayor compromiso con la participación. También, en numerosas ocasiones arrojaron resultados que se revirtieron rotundamente en las elecciones generales, por lo que las catalogaciones como gran encuesta pierde peso. Otro aspecto positivos es que ha promovido la dinámica interna en los partidos y mayor competencia, sobre todo para conformar alianzas ya que algunos partidos han logrado coaliciones ya que participando solos no pasarían el umbral del 1,5% requerido.

Incluso eso puede observarse en los partidos que presentan una lista única y que debieron trabajar en la unidad para evitar una interna que pudiera fragmentar la cohesión intrapartidaria.

Por otro lado, el resultado en las PASO tiende a los votantes y/o militantes de los partidos en cuestión a incentivar la participación para las elecciones generales en pos de aumentar el caudal de votos, ya sea para ganar por más diferencia o revertir el resultado.