«Con la pandemia quedó mucho más evidenciado el problema del cuidado»

Jueves 2 de diciembre del 2021

Zaida Chmaruk, directora del INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social), dirigenta del Partido Comunista de la Argentina y parte de Movemos, en comunicación con #NoNosQuedaOtra por #la990. Subsidio para el Observatorio de Políticas de Género para el cooperativismo: creación de una incubadora de cooperativas del cuidado, protocolos, y las entidades desplegadas a lo largo y ancho del país.

Escuchá la entrevista completa:

Zaida Chmaruk.

“Nosotros somos un organismo del Estado que nuestra función es fomentar y fiscalizar el trabajo y el desarrollo de las cooperativas y las mutuales, que son las dos organizaciones legales que se reconocen como las organizaciones de la economía social y solidaria de nuestro país. Y hace dos años, cuando empezamos la gestión, uno de los primeros acuerdos políticos que tuvimos en ese Directorio, que es un directorio muy particular y muy interesante, porque en la Dirección o en el gobierno de nuestro instituto es uno de los pocos lugares del Estado donde hay un gobierno cogestionado. Este instituto está gobernado por un Directorio que lo componen directores nombrados por el gobierno nacional en representación del Estado como es mi caso y el de otro compañero, un presidente también puesto en representación del gobierno nacional, pero también hay dos vocales en representación del movimiento cooperativo, y dos vocales en representación del movimiento mutual. Es decir que, es un gobierno cogestionado, donde la mayoría de este gobierno la tiene el sector. A esto siempre lo remarco porque es un logro muy importante del movimiento cooperativo y mutual tener esta institución con estas características para su regulación y su fomento. Siempre fue así, desde su fundación. Es uno de los pocos organismos del Estado, sino el único, que tiene esta particularidad: que es cogobernado y la mayoría la tiene el movimiento social sobre el que trabaja y no el Estado”.

Chmaruk, de INAES.

“Desde el comienzo hubo un fuerte acuerdo político en impulsar políticas con perspectivas de género y tener una política muy concreta de fomento de la equidad de género y de trabajo por la reivindicación y la atención y prevención de las violencias por motivos de género en el sector. Como en el instituto. Lo primero que hicimos fue convocar al sector, convocar a las compañeras y les compañeres dirigentes cooperativistas y de mutuales, que ya venían desarrollando una agenda muy importante de trabajo en este sentido, pero de manera parcializada en cada una de sus federaciones y confederaciones, y proponerles que esta sea una agenda común y tener desde nuestro lugar, desde el Estado y desde el INAE, toda la disposición para generar políticas públicas concretas orientadas a fortalecer esta agenda y a amplificarla. Esto fue un poco lo que presentamos hace dos días en nuestro instituto. Las líneas de trabajo que venimos desarrollando. Y también la creación de un área interna, de una unidad de géneros y diversidades dependiente de nuestro directorio, que no existía dentro de nuestra estructura. No había ninguna de las áreas que tuviera específicamente la tarea de poder pensar políticas transversales de género, por eso la creación de esta unidad. Por eso la jerarquización dependiente directamente del Directorio, para que pueda tener una perspectiva transversal de políticas de género hacia todo lo que el Directorio hace y todo lo que nuestro organismo hace. En ese sentido, ya hemos avanzado con un protocolo de lenguaje inclusivo para toda la documentación que emana desde nuestro organismo. Hemos avanzado con un protocolo de violencia interno y con todas las pautas para la construcción de un protocolo de violencia para las entidades. Nosotros tenemos una particularidad que es que, cuando vos te ponés a ver el universo cooperativo y mutual, es muy diverso y muy heterogéneo en nuestro país. Son más de 20 mil entidades que están desplegadas a lo largo y ancho de nuestro país y que, además, hacen actividades muy diferentes. Entonces, no se podía pensar una única herramienta, sino cuáles eran las herramientas que se necesitaban y que les podíamos brindar a cada una de estas entidades para que, dentro de su realidad, dentro de su propia dinámica y dentro de su propia forma de funcionamiento, pudieran ir creando estos instrumentos”.

“Son dos cosas: por un lado, lo que firmamos con FECOOTRA fue el otorgamiento de un subsidio para el Observatorio de Políticas de Equidad de Género dentro de cooperativismo de trabajo para la segunda parte del desarrollo de este observatorio, porque creamos un fondo específico que se llama Fondo para la Igualdad de Género del INAES, que es una partida de dinero específicamente destinada para apoyar aquellos proyectos con perspectivas de género que surjan del sector y eso es lo que firmamos con FECOOTRA. Y, por otro lado, lo que creamos fue una incubadora de cooperativas de cuidado. El tema de cuidados es un tema que desde Economía social hacía tiempo que se venía trabajando, de hecho, hay dos o tres cooperativas muy importantes que brindan el servicio de cuidados en el interior del país. Y digo muy importantes porque brindan la asistencia de cuidados domiciliarios a poblaciones enteras: en el Chaco, en La Pampa, en Mar del Plata, en Trelew. Y con la cuestión de la pandemia y la situación social que se expuso con la pandemia, quedó mucho más evidenciada la necesidad de abordar la problemática de los cuidados desde tres perspectivas: de femeneizar los cuidados, concebir el cuidado como un trabajo (no se cuida por amor, se cuida) y el derecho a ser cuidado. Y desde la economía social nosotros tenemos la herramienta de la formación, la herramienta de la organización de este trabajo para concebirlo como un trabajo y generarles derechos a aquellos trabajos, y, además, por la misma forma de brindar un servicio del funcionamiento del cooperativismo, de brindar un servicio que tenga al sujeto que necesita recibir ese cuidado como un derecho a ese cuidado. Entonces, la incubadora lo que hace es acompañar a más de 20 grupos que se están cooperativizando, que están adoptando la forma de cooperativa para brindar cuidados. Por lo general la gran mayoría son mujeres que son cuidadoras que están adoptando la forma de cooperativa como empresa social para desarrollar estos trabajos. Nosotros hacemos la asistencia técnica, la asistencia legal, incluso con recursos para la conformación de estos espacios cooperativos”.

«Donde el Estado no está y el mercado tampoco, la única forma de generar trabajo es a través de las cooperativas»

“La historia del cooperativismo en nuestro país tiene que ver con resolver las demandas que no pudo resolver este binarismo. ¿Por qué en el interior de nuestro país los servicios son, mayoritariamente, brindados por cooperativas? Porque en aquellos lugares, donde el Estado no llegó por su ineficiencia y el mercado no fue porque no era rentable, la forma de poder resolver estas demandas fue a través de la organización comunitaria autogestiva y la cooperativa. La luz, el agua, el gas. Hoy, en el 2021, casi 22, en centenares de pueblos de nuestro país la conectividad existe porque hay una cooperativa que brinda el servicio de Internet. Entonces, sin dudas que nosotros tenemos y desarrollamos una herramienta que no solamente es eficaz o sirve en los momentos de crisis para generar espacios de contención de todos los que se quedan afuera, sino que tienen una gran posibilidad de desarrollo productivo y de generación de trabajo. A partir del 2001, y anteriormente también, nuestro movimiento tiene un cambio y una metamorfosis. Empieza a ser protagonista el cooperativismo de trabajo. Históricamente el cooperativismo en Argentina fue cooperativismo de servicios, cooperativismo de crédito, y el mutualismo más brindado y más orientado también al crédito y al servicio: al turismo, a la salud. Pero hay una irrupción del cooperativismo de trabajo que tiene que ver con esto, donde el Estado no está y el mercado no va porque no es rentable. Porque el mercado va a aquellos lugares donde tiene una rentabilidad determinada, ni siquiera si es rentable o no, sino que gana todo lo que necesita y aunque sea rentable no va».

«La única forma de generar trabajo, de generar producción, y de emprender proyectos productivos fue a través de la economía social y solidaria, fue a través de las cooperativas. Sin dudas que tenemos una herramienta de mucha potencia para pensar una forma de trabajo distinta, una forma de relación con el trabajo distinta. De pensar la autogestión, de pensar el trabajo sin patrón y de pensar la producción. De generar desarrollo local, de generar entramados productivos locales. Hoy, yo creo que los únicos que tenemos la posibilidad de poder potenciar esos desarrollos es desde la economía social y solidaria. Al mercado no le interesa y va contra sus intereses. Y el Estado hoy no está en condiciones, por la propia crisis, de ser quienes generen con potencial y de la dimensión que se necesitan, todos esos espacios productivos”.