Repollitos de Bruselas, rabanitos, brócoli y coliflor, todos lo mismo

 Domingo 2 de enero del 2022

Escribe: Almendra Weiss

La Brassica oleracea L. es una planta nativa de la costa del sur y del oeste de Europa perteneciente a la familia de las brasicáceas. Su ciclo de vida dura dos años, es decir que florece año por medio, dando unas flores amarillas. Dentro de las brasicáceas encontramos las mostazas, los rabanitos, la rúcula, el wasabi, entre otras.

El brócoli, la coliflor, el kale, los repollitos de bruselas, y los repollos son la misma especie de planta, Brassica oleracea L. A primera vista estas verduras no parecen tener mucho en común, pero la realidad es que mediante la selección antropogénica agraria, se lograron estas diferentes facetas de la misma planta. Para obtener esta vasta diversidad, los agricultores seleccionaron a los ejemplares que presentaban mutaciones espontáneas en diferentes órganos que las dotaban de cualidades deseables.

Todas las plantas que hoy consumimos atravesaron un proceso de selección humana que fue modificando su aspecto y características originales, pero ninguna ha variado tanto como la Brassica oleracea.

Antes de explicar las mutaciones según las variedades, vale la pena entender la anatomía básica de las plantas. Lo más destacable son las yemas: de la apical es por donde crece el vástago hacia arriba y las axilares son de donde salen nuevos vástagos. Además, en cada yema hay meristemas, tejidos donde ocurre la división celular y crece el cuerpo de la planta.

Brócoli: es un engrosamiento de la inflorescencia que se consume antes de que florezca.

Coliflor: es un conjunto de meristemas de la inflorescencia, es decir, este tejido tiene como objetivo convertirse en inflorescencia pero no lo hace, dando lugar a una gran masa celular de tejido meristemático.

Repollitos de bruselas: comenzaron a cultivarse en el siglo XVIII cerca de la ciudad de Bruselas. Estos son engrosamientos de las yemas axilares.

Kale: es la faceta más parecida a la planta original, lo que se consume son las hojas.

Repollos: son un engrosamiento de la yema apical. El repollo colorado en particular presenta antocianinas que le otorgan ese color morado.

Colirrábano: no es muy conocido en nuestro país; este vegetal presenta un engrosamiento del tallo, que es lo que se consume.