«Hay que regular la cocaína en la Argentina»

Miércoles 9 de febrero del 2022

Gustavo Zbuczynski, presidente de la Asociación de Reducción de Daños (ARDA), en diálogo con el equipo de #NoNosQuedaOtra por #la990. 24 muertos tras el consumo de cocaína adulterada: el abordaje mediático sobre las drogas ilegales; el intento de abrir un debate; la política de reducción de daños; el prohibicionismo; la falta de regulación, el trabajo en territorio, y las políticas que pueden llevarse adelante.

Escuchá la entrevista completa:

Gustavo Zbuczynski.

“Lamentablemente tenemos que esperar a que ocurran tragedias de esta envergadura para intentar abrir el debate. Porque yo no estoy tan convencido de que el debate esté abierto. No es la primera vez que esto ocurre. Dura 48 horas el debate. Y es tapado por otra nueva noticia que lleva a la noticia anterior. En estos temas en los que reina la hipocresía, se siguen sosteniendo en el tema. Nosotros tenemos un antecedente con la fiesta electrónica de Costa Salguero o Time Warp, en donde fallecieron cinco personas. Hubo también una cantidad de daño producto de internaciones y demás, y duró 48 horas el debate. Se hizo como que se iban a tomar datos sobre el asunto, y pasaron los años y pasaron los gobiernos y aquí estamos. Seguimos en la misma hipocresía de siempre tratando de sostener una mirada conservadora sobre el tema”.

“Acá hay un tema central, que es que todo lo que tiene que ver con drogas ilegalizadas es muy difícil de medir. Imagínate que las últimas mediciones que se hicieron, que fueron en el último censo, en el cual se incluye por primera vez el tema del consumo de sustancias: venía el censista y te preguntaba a vos, ¿vos consumís alguna sustancia?, al estar la sustancia prohibida imagínate cuáles eran las respuestas. Estamos en el marco de una ilegalización de la sustancia, y en el peor de los escenarios, porque en el mundo existe la ilegalización de la sustancia, pero en Argentina a diferencia del mundo y de otros lugares de la región, perseguimos penalmente a los usuarios. Entonces estamos en un doble problema. Te podés imaginar que si viene alguien y te dice ¿vos estás cometiendo un delito? sí, claro señor censista, estoy cometiendo un delito. Es imposible medir la cantidad de personas que están consumiendo, y segundo todos los temas vinculados al consumo. Nosotros desde Reducción de Daños venimos trabajando con los usuarios. Trabajamos directamente con los usuarios. Por eso pudimos mandar tempranamente una alerta, que hizo muchísimo ruido por redes sociales y demás, que después incluso fue levantado por la provincia de Buenos Aires, y mandaron un mensaje de reducción de daños: “si compraste cocaína y la vas a consumir en las últimas 24 horas en tal zona no la consumas o extremá los recursos”. Nosotros recibimos esto muy temprano a la mañana de los mismos usuarios que trabajan en territorio. Esta es una política que habría que llevar adelante y no se da”.

“El tema de la falta de información es terrible. Mal se puede tomar decisiones acertadas con mala información, esto es básico para cualquier materia. En el tema del consumo esto es de una peligrosidad terrible. Si bien en Argentina no se consume cocaína de máxima pureza, toda la cocaína es cortada. Cuando el corte es producido de forma ilegal, por bandas delincuenciales y demás, puede llegar a ocurrir cualquier cosa, cualquier corte, cualquier pureza. Entonces, por un lado, tenés todos los productos que te pueden suceder con un envenenamiento como en este caso, porque estaba cortada con un opiáceo en una potencia extrema, pero también estás en el otro problema. Porque si vos habitualmente consumís cocaína cortada al 30% y un día te venden al 50%, tenés una sobredosis. Entonces es muy importante tener buena información y tener buena calidad de la sustancia que se consume. Hay que regular la cocaína en Argentina, lo dije en 2018 en un encuentro en Rosario destinado a personas que están en políticas de drogas. Fue un escándalo y “mirá este loco que dice esto”.  Es exactamente lo mismo que sucedió en Estados Unidos con el alcohol. Año ’30, Estados Unidos prohíbe el alcohol. Se crean las mafias, la corrupción policial, judicial, adulteraciones, envenenamientos. Se dan cuenta del error, sacan al alcohol de la prohibición, lo empieza a regular el Estado y se acabó el problema. Sí, tenemos personas con problemas con el alcohol, pero no tenemos ni adulteraciones, ni jueces ni a policías, ni la corrupción generalizada que tenemos con la sustancia”.

La prohibición del alcohol en EEUU fracasó.

“No es un problema de valor ni de sustancia. La sustancia es distinta, la información es otra, los riesgos de esta sustancia son también distintos. Pero no es una comparación de sustancias, es una comparación de políticas públicas. Es cómo se trata el problema de las sustancias en relación a estas cuestiones. El alcohol es una sustancia que perfectamente tiene dosis mortal, es una dosis mortal bastante baja: si alguien que no está acostumbrado se toma una botella de vodka puede llegar a tener un problema mortal. No es un problema de la sustancia. Es un problema de que se evitan un montón de daños porque la sustancia se va a seguir consumiendo. Nosotros partimos de un esquema que es: no hay civilización humana en la cual no haya habido relación entre el sujeto y las drogas. Todas las civilizaciones. Busquen en las bibliotecas de antropología y no van a encontrar un solo libro que hable sobre que hay una civilización que no tiene relación entre los sujetos y las drogas. Entonces, el problema es qué hacemos con eso. La política que Argentina decidió tomar es la política que exacerba todos los daños. Entonces, no tenemos nada más que los problemas vinculados con el consumo de drogas, como es el caso del alcohol en el que alguien puede tener una adicción al alcohol. Pero lo que tenemos es mafias, adulteraciones, envenenamientos. Con el alcohol pasaba lo mismo”.

«No hay civilización humana en la cual no haya habido relación entre el sujeto y las drogas»

“En principio, la reducción de daños nace como una forma de programas que venían destinados a aquellas personas que no querían dejar de consumir y tiene un amplio desarrollo en la década de los ’80, sobre todo en países europeos. Eso es el nacimiento de la reducción de daños. Tiempo al tiempo la cosa se fue transformando y lo que venimos a plantear hace bastante tiempo nosotros es que, la política de reducción de daños es la política capaz de reemplazar al paradigma fracasado del prohibicionismo. Esto es, cambiar la mirada que hay sobre las políticas de drogas y sobre los consumos de drogas. ¿Se puede aplicar en Argentina? Sí, claro que se puede aplicar en Argentina. La política de reducción de daños tal cual la entendemos, como una forma distinta de encarar estos tipos de problemas, atravesados por la dimensión de los Derechos Humanos, por supuesto que se puede encarar en Argentina. De una forma particular, Argentina no es ni Uruguay, ni Holanda. Argentina tiene sus especificaciones y sus particularidades que hay que buscarlas y tenemos que tener una visión propia de esto. Ahora, todo lo que tenga que ver con lo internacional, es claro que nuestros países y Argentina entre ellos, tienen un lugar asignado en la geopolítica internacional. Entonces, yo hace unos días le escribí una carta abierta a la vicepresidenta de la Nación, en ocasión de su clase magistral en Honduras, donde toca el tema. Entonces, como bien decía la vicepresidenta, que Argentina tiene un lugar asignado como el granero del mundo, como el que le da de comer a los países desarrollados, también tiene un lugar asignado en la geopolítica de las drogas. Nosotros somos, por las características de nuestros países, con territorios extensos, mano de obra barata, aquellos que estamos destinados a producir las plantas destinadas para esto, y aquellos que estamos destinados a hacer los procesos más sucios de la producción de sustancias como la cocaína. Por ejemplo, no vas a encontrar a un holandés que esté descalzo en una tolva de hoja de coca mezclada con vaya a saber qué ácido, para el proceso de la cocaína que vos tenés que hacer. Entonces, nosotros producimos eso con mano de obra barata, y la consume, en líneas generales, el primer mundo. Porque son los mayores consumidores de estas sustancias. Entonces, hay cosas que nos superan. Y, por supuesto, ya lo dijo el actual diputado Del Frade, es periodista e investigador sobre el tema, en un libro escrito: que el narcotráfico ocupa un lugar preponderante entre las cinco líneas del financiamiento del capitalismo mundial. Hay cosas que son muy complicadas en un país como el nuestro, pero por supuesto que hay un montón de otras cosas que nosotros podemos hacer. Porque de todo lo mal que se hace en el mundo en materia de drogas, Argentina hace doblemente mal. Porque además perseguimos a los usuarios de drogas, con lo cual los alejamos de los sistemas sociosanitarios”.