Autonomía de los pichones: una cuestión evolutiva

Martes 15 de marzo del 2022

Escribe: Lucía Calvete

Aves hay en todos lados, de todos los tamaños y todos los colores. Es una realidad que todas ellas fueron pichones, y es muy probable que las hayas visto alguna vez siendo así de pequeñas, dando sus primeros pasos o aleteos.

Basta con observarlos un poco para darse cuenta de que los pichones son muy variados: algunos nacen sin plumas, con los ojos cerrados y son super dependientes de los “padres” (altriciales), y otros parecen que están por egresar de la primaria (precociales).

«Hay solo dos tipos de pichones:» Idakpaleo (twitter)

Las aves son “por defecto” precociales, pero a medida que las especies evolucionan, éstas tienden al altricialismo, una característica que implica muchas otras. Es decir, a mayor evolución, más necesitados de cuidados paternos al nacer.

Mientras más altricial es una especie, tiende a construir nidos más altos y cerrados, a desarrollar más las alas y las habilidades voladoras, a crecer más rápido y a desarrollar más el cerebro. En cambio, mientras más precocial es, más bajo y plataformero es el nido, más usa las piernas (en vez de las alas), tarda más en crecer y si bien nace con un cerebro proporcionalmente más grande con respecto al cuerpo que las altriciales, no se desarrolla tanto para cuando alcanza la adultez.

Bill Damon (flickr)

Cabe aclarar que el atricialismo/ precocialismo es un espectro amplio y los ornitólogos reconocen seis categorías diferentes (Gill y Prum, 2019):

  • Superprecociales: son enteramente independientes al nacer. Ejemplo: pato cabeza negra.
    Precociales: los pichones abandonan el nido inmediatamente, lo que se denomina como nidífugos, y siguen a sus padres. Pueden recoger su propia comida prontamente aunque asistidos por los padres para localizarla. Ejemplos: patos, grouses, avestruces y kiwis.
  • Subprecocial: las crías abandonan el nido inmediatamente y siguen a sus padres, los cuales las alimentan de forma directa. Ejemplos: gallinetas, zambullidores y grullas.
  • Semiprecocial: los pichones son capaces de regular su temperatura corporal y tienen movilidad pero permanecen en el nido. Además, son alimentados por sus padres. Ejemplos: pingüinos, charranes y gaviotas.
  • Semialtricial: las crías permanecen en el nido, lo que se denomina como nidícolas, y aunque son físicamente capaces de abandonar el nido a las pocas horas, necesitan de los padres para ser alimentadas y mantener la temperatura corporal. Ejemplos: halcones, seriemas y chotacabras.
  • Altricial: nacen peladas, con los ojos cerrados y necesitan de los padres para ser alimentadas y mantener la temperatura corporal. Ejemplos: colibríes, martín pescador, palomas, loros, carpinteros y pájaros cantores.
Tero Común (Vanellus chilensis) y su pichón. FOTO: Alejandra Sosa (flickr)

En Argentina podes encontrar aves de las distintas categorías a lo largo y ancho del territorio: es solo cuestión de observar tu alrededor, prestarle especial atención a las épocas reproductivas de estos animales, y así descubrir a sus pichones. Ya no hay excusa para no agarrar el mate y salir a avistar el próximo fin de semana. 

Agradecimiento a Juan Carlos Reboreda por la colaboración en esta nota.

Bibliografía:

Gill, F. ; Prum, R. (2019). Ornithology. Nueva York: w.h. freeman, Macmillan Learning. Cuarta edición.