ESOS TIPOS QUE HUELEN A TIGRE

Sábado 30 de julio del 2022

Escribe: Agustín Ortiz

El gobierno del Frente de Todos decidió unificar los ministerios de Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura y quién controlará esas tres áreas será Sergio Massa. Por su parte, quien se haría cargo de la presidencia de la Cámara de Diputados que deja vacante podría ser Cecilia Moreau, como representante del oficialismo.

Con la designación de Massa como «Superministro» se puede divisar la última carta que le quedaba al gobierno para buscar cierta estabilidad que le permita llegar a 2023 con aire.

Sergio Massa junto a Alberto Fernández en Olivos hace unas semanas.

El presidente Alberto Fernández, como su sector en la coalición del FDT, se encuentra sumamente debilitado y con escasos recursos de poder. Esta última designación es el resultado, como síntesis, de la disputa de poder entre Alberto y Cristina, es el momento en que cada jugador decide ceder y por ello emerge la figura de Sergio Tomás Massa. A priori, el perdedor en esta disputa es el presidente, ya que la figura de Cristina, al ser la proveedora de votos al oficialismo, continúa de pie.

Massa es la figura que llevaría la confianza a los mercados y los resultados en la baja del dólar paralelo desde que comenzó a sonar su nombre para esta función son la evidencia. Esto último es algo que no logró hasta ahora ningún ministro de Economía de Macri ni del gobierno actual. Para el núcleo duro del kirchnerismo, Massa es de todas las figuras políticas que en otros tiempos rechazaban, la que hoy se acepta y ya no tienen lugar a las viejas chicanas. En parte también es por una relación fortalecida por lo realizado en conjunto con Máximo Kirchner en el Congreso.

Massa junto a Manzur y los gobernadores Halil y Arcioni.

Por su parte, la figura de Massa lleva tranquilidad para un sector como para el otro ya que siempre jugó con todos, entendiendo que la política es simplemente eso, disputa de poder.

En otro aspecto, dónde más impactaron las atribuciones concedidas a Massa es en Silvina Batakis y en Daniel Scioli, quienes fueron corridos de sus puestos, donde duraron apenas semanas, y aceptaron cumplir otros cargos o volver a su antigua función,  entendiendo que los ministros siempre son los fusibles a cambiar. Quizás las decisiones tomadas el día de ayer hubieran sido más óptimas si se tomaban hace tres semanas, frenando de raíz la corrida y evitando designar una ministra tres semanas.

Silvina Batakis jurando como Ministra de Economía. Imagen: Presidencia.

El trabajo de Massa deberá ser a contrarreloj y si se nutre de aciertos que generen estabilidad en el sistema, mejorando la situación económica y política es un firme candidato a presidente en 2023, dejando con vida al peronismo.