UN CAPO… CÓMICO

Viernes 23 de septiembre del 2022

Escribe: Carlos Caramello

Fuente: Facebook – Carlos Caramello

Hoy, la sal, no sala.

Y todos los recuerdos de la infancia se matizan de un dejo amargo. No hay -ni habrá, probablemente-, más gestitos de idea (bah, no hay ideas hace rato). Y cualquier flequillo podrá ser atribuído a rictus de nostalgiosos de Los Beatles.

A partir de hoy, las psicopedagogas y los pediátras no deberán discutir más con las «mamis» sus pareceres sobre el uso del chupete o las anatomías del adminículo. Y nadie, o casi nadie, sabrá qué responder si alguien le dice: «Tá tata tata…».

Y uno se pregunta: ¿quién va a alimentar a Angueto, desde este hoy en adelante?, ¿quién le va a avisar a Petronilo que pegue la vuelta, que se pasó?, ¿quién va a llenar el Chupetómetro de esas primeras despedidas?

La muerte del que te construyó es un poco tu propia muerte. Y uno no puede negar las tostadas con manteca, el café con leche que tiene nata y la televisión blanco y negro que obliga a imaginar colores deslumbrantes.

Desde hoy.. no más. Nunca más.

Chau Balá. La «aneda» es que somos irremediablemente adultos.