EL AUGE DE LAS MONEDAS NACIONALES EN LOS PAGOS INTERNACIONALES

Sábado 29 de octubre del 2022

Publicada originalmente el martes 25 de octubre de 2022 por Misión Verdad

Egipto anunció recientemente que quiere liberarse de la idea de que la libra egipcia debe estar vinculada al dólar estadounidense. Esto lo dijo el nuevo gobernador del banco central del país, Hassan Abdalla, y la institución ya está trabajando en un nuevo indicador de monedas que incluirá un conjunto de otras monedas y oro.

El gobierno egipcio desarrollará un nuevo indicador monetario en parte para alejar a la gente de la idea de que la libra egipcia debería estar vinculada al dólar estadounidense, dijo el domingo el nuevo gobernador del banco central.

«Es por el bien de la idea de vinculación, y no estoy hablando del precio, estoy hablando de la idea», dijo Abdalla. «Parte de nuestro éxito estará en cambiar la cultura y la idea de que estamos vinculados. Queremos ser vistos ante todas las monedas».

Egipto, al igual que muchos otros países, han atravesado dificultades a raíz de que estalló la nueva fase del conflicto en Ucrania en febrero pasado y Estados Unidos desplegó sus armas financieras contra Rusia, como usualmente hace con los actores estatales que no se alinean a sus dictados. La libra egipcia, que se había mantenido en 15,70 libras frente al dólar durante 18 meses, se devaluó este año hasta 19,72 libras.

Desde problemas económicos como la inestabilidad del valor de la moneda y otros efectos negativos indirectos de la política de «sanciones», hasta problemas políticos por la confiscación ilegal de activos y las amenazas a la seguridad, las consecuencias de convertir al sistema financiero internacional en un arma ha intensificado las contradicciones ya existentes frente al dólar estadounidense.

Pero por cada acción hay una reacción. La respuesta de los Estados se ha acelerado en los últimos tiempos por las condiciones cada vez más hostiles que impone Estados Unidos y la Unión Europea con las «sanciones». Se han ido construyendo alternativas al dólar para procurar que las transacciones sean más seguras. Ya se ven casos a nivel bilateral y regional de uso de monedas nacionales entre socios comerciales, principalmente con Rusia y China.

Hassan Abdalla, gobernador del banco central egipcio

LA DESDOLARIZACIÓN SE CONVIERTE EN TENDENCIA

Países de mucho peso geopolítico están siguiendo una política de desdolarización y diversificación de las monedas para la liquidación de bienes y servicios. En un artículo respecto al tema, escrito antes de la guerra en Ucrania, The Wire sintetiza los avances en los sistemas de monedas alternativas. Los ejemplos más importantes giran en torno a iniciativas económicas impulsadas por China y Rusia.

«China está reduciendo su participación en los bonos del Tesoro de Estados Unidos y preparándose para las instalaciones de intercambio de divisas como parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta y en la Asociación Económica Integral Regional con los países del sudeste asiático», dice el texto.

También destaca que Beijing está internacionalizando el yuan renmibi, moneda que se encuentra en la canasta del Fondo Monetario Internacional y que representa 15% de la tenencia de moneda mundial, ubicándose en el quinto lugar entre otras monedas. Actualmente, Rusia tiene una cuarta parte de las reservas internacionales del yuan.

Rusia, explica, ha reducido radicalmente su tenencia de bonos de Estados Unidos, abandonando así la posición de estar entre los principales tenedores de la deuda estadounidense, lo que justamente se detona después de la intervención atlantista en Ucrania de 2014 y las rondas de «sanciones» ilegales contra Rusia que se desencadenaron a partir de ahí.

El país ha ido profundizando su asociación estratégica con China, centrándose en el ámbito energético. Moscú y Beijing sellaron en 2014 un acuerdo por casi 24 mil 500 millones de dólares para impulsar el comercio bilateral y garantizar la cooperación mutua en inversiones.

«En 2017, el ‘pago contra pago’ del rublo-yuan comenzó a lo largo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. En 2019, los dos países cambiaron al intercambio Yuan RMB y Rublo para su comercio de USD 25 mil millones», dice el artículo.

The Wire sigue con la India y enumera algunas de sus iniciativas, como el acuerdo con Emiratos Árabes Unidos para comerciar con monedas locales, «aprobó un intercambio de divisas de USD 75 mil millones con Japón y un intercambio de divisas de USD 400 millones con países del sur de Asia». Además, el país de Asia del Sur notificó tipos de cambios distintos al dólar para las monedas nacionales de Turquía y Corea del Sur.

Son los países asiáticos los que están fundando las bases de las alternativas al dólar. Otro ejemplo de ello mostrado en el artículo es el acuerdo establecido en la conferencia de ministros de Finanzas de marzo de 2020 de la Organización de Cooperación de Shanghái. Los países miembros (China, Rusia, países de Asia Central, India y Pakistán) acordaron «enviar recomendaciones que finalizan una hoja de ruta para llevar a cabo comercio bilateral, inversiones, acuerdos mutuos y emitir bonos en monedas nacionales».

Armenia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán también son mencionados en el texto por estar realizando 70% de su comercio con rublos y monedas locales. Estos países integran la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y junto a Rusia conforman la Unión Económica Euroasiática.

Turquía es un caso particular entre los países que han seguido el camino de la desdolarización, teniendo en cuenta que forma parte del bloque de la OTAN. Tras las medidas angloeuropeas que hicieron retirar a bancos rusos de la red de pagos SWIFT, el presidente Recep T. Erdogan le sugirió al presidente Vladímir Putin realizar el comercio bilateral con rublos o yuanes, de manera que Turquía pudiese seguir supliendo sus necesidades energéticas y otros bienes que importa desde Rusia.

Cumbre 2022 de la Organización de Cooperación de Shanghái (Foto: Sergei Gouneev / Sputnik)

La propuesta parece que ya se ha convertido en acciones reales. Según el jefe de la oficina de Políticas Económicas del Partido Patriótico turco, Hakan Topkurulu, todas las operaciones comerciales entre Rusia y Turquía se realizan en rublos.

«El comercio con las monedas nacionales comenzó a toda velocidad. Estados Unidos no tiene posibilidad de intervenir», dice en un artículo publicado en el diario Aydinlink.

En el proceso de la desdolarización merece la atención la forma en que el grupo BRICS está dando sus aportes para ello. Las áreas prioritarias de asociación señaladas en la Estrategia de Asociación Económica BRICS 2025 incluyen la promoción del uso de monedas en pagos mutuos, el fortalecimiento de la cooperación entre los países BRICS en sistemas de pago y la cooperación en el desarrollo de nuevas tecnologías financieras.

MONEDAS CANDIDATAS A UNA CANASTA ALTERNATIVA DE MONEDAS

Según cifras de 2018, las diez divisas más utilizadas para las liquidaciones internacionales son (y en ese orden): dólar estadounidense, euro, yen japonés, libra esterlina, dólar australiano, dólar canadiense, franco suizo, yuan renmibi (China), corona sueca y dólar neozelandés.

«De estas, todas las economías excepto China se contrajeron en términos de participación en el PIB durante los últimos dos años, mientras que Suecia y Nueva Zelanda permanecieron estáticas», dice un informe publicado el 7 de diciembre de 2018 de Chris Devonshire-Ellis, socio fundador de la firma de inversiones Dezan Shira & Associate, especializada en la región de Asia.

Devonshire-Ellis planteaba en ese momento que las monedas de las principales economías del mundo estaban dejando de ser las más destacadas al momento de las transacciones de acuerdos comerciales globales. En cambio, hay economías nacionales que están aumentando su porcentaje de contribución al Producto Interno Bruto (PIB) mundial y están desarrollando sus mercados de exportación, así que sus monedas se fortalecen. En la lista aparecen: Rusia, India, Brasil, Emiratos Árabes Unidos, Singapur, México, Corea del Sur, Vietnam, entre otros.

Tales datos confirman que existen buenos países candidatos para ingresar a una canasta alternativa de monedas, según el especialista.

«Ciertamente, economías probadas como Corea del Sur, Singapur, India y México ofrecen estabilidad y fortaleza económica en profundidad, están haciendo crecer sus economías y pueden darse el lujo de dar ese paso. Otros candidatos incluyen a Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, varias otras naciones de la ASEAN como Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia y Vietnam, mientras que naciones como Egipto, Brasil y Argentina están emergiendo rápidamente. Turquía e Irán, ambos agradecerían una alternativa dada la forma en que sus economías han sido atacadas y dañadas deliberadamente por las políticas de Washington este año. Mientras tanto, la joya comercial secreta de Rusia es la Comunidad de Estados Independientes (CEI), cuyo comercio también continúa desarrollándose significativamente y se basa predominantemente en el rublo».

Venezuela sale a relucir en el panorama de nuevas monedas alternativas. En el artículo se habla de que Rusia había pedido que las monedas se basen en activos reales alternativos, como el petróleo y otros productos básicos de gran valor. Actualmente sabemos que el país euroasiático ya lo llevó a la práctica, cuando el 31 de marzo estipuló que las exportaciones de gas natural se hicieran en rublos, y no en euros ni en dólares, para así evitar que las medidas financieras de Washington y Bruselas retengan los ingresos.

Bien sabemos que Venezuela ocupa el primer lugar en las reservas probadas de petróleo del mundo, pero además está entre los diez primeros puestos de mayores reservas probadas de gas natural, ubicándolo como un actor fundamental en la implementación de la posibilidad planteada por Moscú.

Aunque el dominio del dólar estadounidense sigue siendo sólido a corto plazo, los cambios en el sistema monetario internacional se han producido discretamente. Las iniciativas existen, con sus retos e inconvenientes, pero reflejan la realidad de que países en todo el mundo están cansados de sufrir las consecuencias de que Estados Unidos use el dólar como arma política.