HERNÁN BRIENZA: «CREER QUE PERÓN ES INFALIBLE ES UNA GORILADA»

Sábado 5 de noviembre del 2022

Columna radial del jueves 3 de noviembre del 2022

Columna de Hernán Brienza en #CuantoCuento por la #AM530SOMOSRADIO, la radio de las Madres junto a Eva Moreira y Julián Saúd. Análisis del libro «Conocer a Perón» de Juan Manuel Abal Medina. El politólogo, escritor y periodista Hernán Brienza reflexiona sobre cómo se construyen los ídolos y propone la humanización para comprender el accionar y errores de los dirigentes en la historia y situación.

Escuchá la columna entera acá:

Hernán Brienza, periodista, escritor, politólogo e historiador argentino.

«Conocer a Perón»: Por qué y para qué

«Hoy les traigo un libro que viene a cuestión en función de tantas veces que hablamos de historia y de peronismo. Sale por Editorial Planeta y tengo el gusto de prologarlo. Se llama «Conocer a Peron», de Juan Manuel Abal Medina padre»

«Es interesante para pensarlo en clave política. El libro «Conocer a Perón tiene una característica particular y es que es de un hombre que estuvo muy cerca a Perón, sobre todo en el regreso. Estamos en noviembre y el libro fundamentalmente habla del 17 de noviembre de 1972. Se cumplen 50 años del primer regreso de Perón. Del regreso feliz de Perón, porque el segundo regreso está en el marco de lo que ocurrió en Ezeiza, y todos sabemos bien qué ocurrió. La titulación de masacre de Ezeiza siempre habría que revisarla en función de lo que ocurrió esos días, por la espectacularidad de la palabra masacre en función de lo que ocurrió. Pero sí es cierto que el 20 de junio es, quizás, uno de los días más tristes del peronismo. Porque es el día donde el cúmulo de esperanzas se derrumba en una balacera donde mueren una decenas de personas. El 4 noviembre del ’72 es el regreso feliz de Perón y lo que tiene el libro de interesante es que cuenta a un Perón excesivamente humano. Me parece que ahí hay una clave para entender la historia y que también hay una clave para entender la política».

«La sociedad suele construir a los políticos como gente fuera de la humanidad. Como malvados absolutos como en House Of Cards, calculadores o especuladores. Siempre están pensados en absolutos, los políticos o la política, y desde un lugar de no humanidad. No hay posibilidad de hacer empatía con el político. Y eso es algo que es interesante plantear: ¿es necesario hacer empatía con un dirigente político?. Por ejemplo, ¿hay que hacer empatía con la Bullrich cuando dice “te voy a romper la boca”? ¿Qué significa hacer empatía? No significa decir: «ché, qué bueno. Hay que justificarlo«. No. Lo que significa es ponerse en los pantalones o las polleras de Bullrich para ver por qué dice lo que dijo, de qué manera lo dijo y por qué lo dijo. ¿Alguien hace empatía con Cristina Fernández de Kirchner? O la dan como dirigente absoluta genial. El propio kirchnerismo. Que se las banca todas, que tiene todas las respuestas y es infalible. No hay humanización tampoco con Cristina Fernández de Kirchner. Y lo que hace Juan Manuel Medina padre es, justamente, ponerlo a Perón en su contexto, en su situación, en la explicación de por qué actúa como actúa. Cuando vos lees ese texto logras ponerte en los pantalones de Perón. En los pantalones de una persona de 77 años que tiene un estado de salud en noviembre, que es un buen estado de salud, y un muy mal estado de salud en marzo del ’73. Y Abal Medina lo cuenta desde el conocimiento y desde los encuentros con Perón. Entonces lo que hace es sacarle la infalibilidad a Perón».

«A mí me parece muy interesante esa lógica de humanizar a los personajes históricos. Uno podría tirar de la cuerda y decir, ¿Cómo sería humanizar a San Martín, a Rosas, a Mitre? ¿Cómo convertirlos en personas comunes y corrientes? Que tienen sentimientos, que tienen sentidos, contradicciones, que no son puros en este sentido. Y así pensar al político o la política en la actualidad».

«Si uno piensa a la política desde la humanización de los políticos van a darse cuenta que la política es más comprensible de lo que se cree»

«Por supuesto que los medios de comunicación están ahí para deshumanizar a la política. Están para construir personajes, personajes absolutos, en blanco y negro, sin matices. Para acusar sin temporalidad, sin situación. Yo creo que hay que hacer un esfuerzo para pensar la política desde ahí. Y planteo esto porque hay que humanizar a todos los jugadores de la política. A todos».

«El gran problema con Cristina es que se la hace infalible, perfecta, o se la hace demoníaca. Nunca se la hace mujer. Humanizarla es justamente convertirla en mujer y comprenderla en su rol de mujer. Hay algo del temor de humanizar al otro que suena a debilitarlo. Y yo diría que es al contrario. Perón es mucho más valioso que si fuera un super héroe. Digo, cualquiera es Superman, que tiene rayos en los ojos y es de fierro. Las balas te rebotan. Así yo también soy Superman. Lo que hay que animarse a ser es el Chapulín colorado. El Chapulín colorado es mucho más valioso que Superman: es un tipo que tiene miedo, que es torpe, que a veces las cosa son le salen bien y sin embargo, el tipo va para el frente. Bueno, me parece que humanizarlo es pensar en eso. Pensar en que, además de ser uno como nosotros, tiene la capacidad de hacer cosas que quizás otros no tienen. Pero no desde el lugar de superchica sino desde el lugar de chapulína colorada, en el caso de Cristina. También uno podría decirlo en el caso de otros jugadores. ¿Nos animamos a humanizar a Macri por ejemplo? Creo que hay algo en la lógica de la dominancia que necesita humanizarse para poder conquistar. Quien tiene el verdadero poder o dominio necesita humanizarse, porque sino se ve como algo inalcanzable. Lo que tiene el poder es que, supuestamente, deshumaniza o bestializa. Ahí sí hay un uso político de la cuestión. Esto es una ironía: “me rebajo a mostrarme como humano, yo que soy el hombre poderoso, para que los pobrecitos humanos crean que también soy como ellos”. Pero eso, que es un cálculo, una especulación en términos de marketing político».

Hernán Brienza en los estudios de radio #AM530

«¿Cómo hacer para comprender la política en serio desde una lógica que nos ayude a ver qué pasa? Hay un brutal desconocimiento sobre quiénes hacen política: sobre cómo viven, dónde viven, cuánto ganan, cuánto no ganan, cuántos son corruptos y cuántos no; cuánta gente va a trabajar siendo funcionario público en auto, cuántos van en colectivo. Nadie sabe cuánto sufre una persona que tiene un trabajo y que, a veces esta dos o tres días a la semana viajando para hacer determinadas políticas públicas. A eso no lo sabe nadie. Nadie habla de la humanidad de la política. Nadie habla de lo humano dentro de la política. Y yo creo que esa es la herramienta fundamental de los que están en contra de la política, como herramienta de representación de la mayoría, para generar seres que no son como nosotros. La élite política. La construcción de una élite que no es humana es, quizás, lo que más aleja a las mayorías de la forma de hacer política.

«Por eso me parece muy interesante este libro que, por supuesto, tiene un montón de anécdotas que son maravillosas y además, tiene un concepto de peronismo marechaliano que, alguna vez, va a haber que explicar. Juan Manuel AbAl Medina dice que su hermano Fernando Abal Medina era un peronista marechaliano, y dice que gran parte de su idealismo surgió de las conversaciones con Leopoldo Marechal en su departamento de Rivadavia. Fernando Abal Medina, el que mató a Aramburu y que vivió arrepentido, no en los términos políticos, pero sí humanos, de lo que hizo. Eso lo cuenta en su libro y es muy interesante»

Juan Domingo Perón, Junio del ’73.

«Yo comprendí a Perón un día que presenté un libro en la Biblioteca Nacional. Mi viejo tenía 80 años y se dio vuelta y le preguntó a mi hermana, «¿nosotros vinimos en auto?». Imagináte a mi papá siendo presidente de la Nación con 78 u 80 años. Pensemos a Lula con 77. Es un ser humano con una salud que no es la salud de un tipo de 50. Son humanos, y ese Perón del ’72, ’73 también es humano. Y se enoja, se equivoca y también comete errores. Esa infalibilidad de Perón es casi gorila. Creer que perón es infalible es una gorilada. Porque lo hace un super hombre y el tipo era brillante. Y yo creo que, si uno traslada esas idealizaciones a Néstor y Cristina, también son injustas para con ellos. Lo que tienen de bueno ellos es que eran humanos, como nosotros, pero se animaron. Hicieron cosas que nosotros no hacemos.

«Ellos hicieron cosas que nosotros no hacemos»

«Es casi una tradición latinoamericana la del hombre fuerte, la del hombre con autoridad o la mujer con autoridad. La del caudillo. Weber tiene muy estudiada la lógica de los regímenes carismáticos, y él lo que dice es que solamente pueden basarse en autoridad aquellos que tienen carisma, y después el partido debe institucionalizar ese carisma. Y una vez que se institucionaliza ese carisma, uno podría saltar de Weber a Gramsci y decir: está hegemonizado ese partido político. Yo creo que el gran problema que hay en Latinoamérica es que los líderes populares no pueden institucionalizarse nunca porque hay guerra judicial, porque hay golpe de Estado o por lo que sea. Nunca pueden dar el paso de institucionalizar su liderazgo en la formación de un partido que continúe su labor. También habría que pensarlo seriamente. ¿Quién puede institucionalizar lo hecho en los 12 años de kirchnerismo hoy si no es Cristina?